Vueling Airlines es una compañía con base en Barcelona y que opera muchos de sus vuelos desde sus dos hubs: Barcelona y Roma. Por tanto, no la podemos considerar una low-cost al uso, principalmente por tres motivos:
1) Vueling cuenta con un modelo mixto de rutas. Como decimos cuenta con dos centros de distribución o hubs pero, al igual que las low-cost tradicionales, también tienen rutas de punto a punto y aviones y tripulaciones basados en otros aeropuertos.
2) Al igual que Norwegian, Vueling dispone de vuelos en conexión, es decir, puedes volar entre dos ciudades no conectadas haciendo una escala con cambio de avión, generalmente en Barcelona o Roma, sus hubs.
3) Los precios: de media, bastantes más elevados que otras low-cost europeas como Ryanair o Norwegian y en sintonía con los que ofrece Easyjet.
En las últimas semanas y, en general, en las campañas vacacionales, especialmente en Navidades y en verano, Vueling ha sido noticia en numerosos medios de comunicación por sus constantes retrasos y cancelaciones, que han provocado las quejas de miles de pasajeros, que han quedado atrapados en los aeropuertos en los que opera la compañía. Nos preguntamos por qué. ¿Qué falla en la gestión de Vueling?
1.- FLOTA INSUFICIENTE + EXCESO DE OFERTA.
Vueling opera aviones Airbus de la familia A320; concretamente cuenta con 5 A319, 94 A320-200 y 9 A321-200, de reciente incorporación. Un total de 108 aparatos para un total de 160 destinos directos. Y ahí está uno de los principales problemas: faltan aparatos para la gran cantidad de rutas, muchas de ellas inviables, que opera la compañía.
Vueling cuando salió de la fusión con Clickair sólo operaba destinos europeos. Y paulatinamente se fue animando a ofertar un mayor número de destinos cada vez más lejanos. Así hoy opera vuelos a Reikavik (Islandia), Beirut (Líbano), Tel Aviv (Israel), Ereván (Armenia), Kazan, San Petersburgo, Moscú y Samara (Rusia), Dakar (Senegal), Banjul (Gambia) o Accra (Ghana), por citas algunos ejemplos. Todos ellos son vuelos que salen por la tarde-noche desde BCN y regresan de madrugada, debiendo aterrizar de nuevo en el hub de BCN a primera hora de la mañana. Es una forma de optimizar la flota o, dicho de otro modo, de hacer que los aviones siempre estén ganando dinero: un avión parado, es un avión que pierde dinero.
¿Cuál es el problema? Que muchos de los Airbus de Vueling vuelan de madrugada a estos destinos de Oriente Medio y África y, durante el día realizan vuelos domésticos europeos. La mayoría de las compañías corrigen los retrasos que acumulan durante el día al llegar a su hub por la noche. Vueling no. He aquí un ejemplo muy ilustrativo del A320-200 de matrícula EC-LZM:
El 27/06/16, este aparato fue acumulando un retraso que se podría considerar normal en su operativa, incrementándose al final del día. Sin embargo, ¿qué sucede tras el trayecto PMI-BCN que ya acumulaba dos horas de retraso? Pues que ese A320 estaba destinado a cubrir la ruta nocturna BCN-TLV-BCN. A la mañana siguiente, al llegar de Tel Aviv, los pasajeros del vuelo BCN-PSA-BCN sufren los retrasos en cadena.
Como este ejemplo, hay decenas de ellos en estos días. ¿Qué soluciones podría o debería encontrar Vueling para estos retrasos?
Opción 1) Reducir su oferta, eliminando las rutas no europeas que le resulten menos rentables.
Opción 2) Subcontratar o realizar pedidos de aparatos que cubran específicamente estas rutas más largas.
Opción 3) Alargar a 2 horas el periodo previsto del avión en tierra en las rutas más largas, a Oriente Medio y África.
2.- FALTA DE COORDINACIÓN EN TIERRA.
Hay ocasiones en los que los retrasos en Vueling no son causados por el motivo anterior, sino por la escasa capacidad que tiene el personal de Vueling de coordinarse cuando el aparato está en tierra. Como ejemplo de optimización de tiempo está Ryanair, que consigue desembarcar, hacer chequeos y embarcar para volver a salir en una media de 30-35 minutos. Pues bien, Vueling es el ejemplo de lentitud extrema en todo este proceso. Véase un ejemplo, con este A320-200 de matrícula EC-LQZ:
Vemos que la pasada noche del 1 al 2 de julio el avión estuvo en la base de BCN, hasta el primer vuelo de la mañana, un BCN-SCQ. En este primer salto ya se acumulan 30 minutos de retraso, pero ¿cómo es posible que desde que toma tierra en Santiago (08.18 hora local) hasta que vuelve a despegar hacia AMS pase 1 hora (09.17 hora local)? Esto se repite en Amsterdam (1 hora y 23 minutos para embarcar y desembarcar) y de nuevo en SCQ (1 hora y 20 minutos).
Evidentemente, esta falta de coordinación se traduce en retrasos y, en último término, en cancelaciones. ¿Soluciones? U optimizar ese tiempo o alargar desde los 35-45 minutos actuales de escala, hasta 90 minutos. Evidentemente, esto repercutiría en que Vueling debería reducir rutas o aumentar su flota.
¿Qué opinan? ¿Ven alguna causa más en los retrasos y cancelaciones de Vueling? Comenten.
1) Vueling cuenta con un modelo mixto de rutas. Como decimos cuenta con dos centros de distribución o hubs pero, al igual que las low-cost tradicionales, también tienen rutas de punto a punto y aviones y tripulaciones basados en otros aeropuertos.
2) Al igual que Norwegian, Vueling dispone de vuelos en conexión, es decir, puedes volar entre dos ciudades no conectadas haciendo una escala con cambio de avión, generalmente en Barcelona o Roma, sus hubs.
3) Los precios: de media, bastantes más elevados que otras low-cost europeas como Ryanair o Norwegian y en sintonía con los que ofrece Easyjet.
En las últimas semanas y, en general, en las campañas vacacionales, especialmente en Navidades y en verano, Vueling ha sido noticia en numerosos medios de comunicación por sus constantes retrasos y cancelaciones, que han provocado las quejas de miles de pasajeros, que han quedado atrapados en los aeropuertos en los que opera la compañía. Nos preguntamos por qué. ¿Qué falla en la gestión de Vueling?
1.- FLOTA INSUFICIENTE + EXCESO DE OFERTA.
Vueling opera aviones Airbus de la familia A320; concretamente cuenta con 5 A319, 94 A320-200 y 9 A321-200, de reciente incorporación. Un total de 108 aparatos para un total de 160 destinos directos. Y ahí está uno de los principales problemas: faltan aparatos para la gran cantidad de rutas, muchas de ellas inviables, que opera la compañía.
Vueling cuando salió de la fusión con Clickair sólo operaba destinos europeos. Y paulatinamente se fue animando a ofertar un mayor número de destinos cada vez más lejanos. Así hoy opera vuelos a Reikavik (Islandia), Beirut (Líbano), Tel Aviv (Israel), Ereván (Armenia), Kazan, San Petersburgo, Moscú y Samara (Rusia), Dakar (Senegal), Banjul (Gambia) o Accra (Ghana), por citas algunos ejemplos. Todos ellos son vuelos que salen por la tarde-noche desde BCN y regresan de madrugada, debiendo aterrizar de nuevo en el hub de BCN a primera hora de la mañana. Es una forma de optimizar la flota o, dicho de otro modo, de hacer que los aviones siempre estén ganando dinero: un avión parado, es un avión que pierde dinero.
¿Cuál es el problema? Que muchos de los Airbus de Vueling vuelan de madrugada a estos destinos de Oriente Medio y África y, durante el día realizan vuelos domésticos europeos. La mayoría de las compañías corrigen los retrasos que acumulan durante el día al llegar a su hub por la noche. Vueling no. He aquí un ejemplo muy ilustrativo del A320-200 de matrícula EC-LZM:
El 27/06/16, este aparato fue acumulando un retraso que se podría considerar normal en su operativa, incrementándose al final del día. Sin embargo, ¿qué sucede tras el trayecto PMI-BCN que ya acumulaba dos horas de retraso? Pues que ese A320 estaba destinado a cubrir la ruta nocturna BCN-TLV-BCN. A la mañana siguiente, al llegar de Tel Aviv, los pasajeros del vuelo BCN-PSA-BCN sufren los retrasos en cadena.
Como este ejemplo, hay decenas de ellos en estos días. ¿Qué soluciones podría o debería encontrar Vueling para estos retrasos?
Opción 1) Reducir su oferta, eliminando las rutas no europeas que le resulten menos rentables.
Opción 2) Subcontratar o realizar pedidos de aparatos que cubran específicamente estas rutas más largas.
Opción 3) Alargar a 2 horas el periodo previsto del avión en tierra en las rutas más largas, a Oriente Medio y África.
2.- FALTA DE COORDINACIÓN EN TIERRA.
Hay ocasiones en los que los retrasos en Vueling no son causados por el motivo anterior, sino por la escasa capacidad que tiene el personal de Vueling de coordinarse cuando el aparato está en tierra. Como ejemplo de optimización de tiempo está Ryanair, que consigue desembarcar, hacer chequeos y embarcar para volver a salir en una media de 30-35 minutos. Pues bien, Vueling es el ejemplo de lentitud extrema en todo este proceso. Véase un ejemplo, con este A320-200 de matrícula EC-LQZ:
Vemos que la pasada noche del 1 al 2 de julio el avión estuvo en la base de BCN, hasta el primer vuelo de la mañana, un BCN-SCQ. En este primer salto ya se acumulan 30 minutos de retraso, pero ¿cómo es posible que desde que toma tierra en Santiago (08.18 hora local) hasta que vuelve a despegar hacia AMS pase 1 hora (09.17 hora local)? Esto se repite en Amsterdam (1 hora y 23 minutos para embarcar y desembarcar) y de nuevo en SCQ (1 hora y 20 minutos).
Evidentemente, esta falta de coordinación se traduce en retrasos y, en último término, en cancelaciones. ¿Soluciones? U optimizar ese tiempo o alargar desde los 35-45 minutos actuales de escala, hasta 90 minutos. Evidentemente, esto repercutiría en que Vueling debería reducir rutas o aumentar su flota.
¿Qué opinan? ¿Ven alguna causa más en los retrasos y cancelaciones de Vueling? Comenten.