miércoles, 25 de abril de 2012

Entrevista con Néstor Garcia, presidente de UDECA


Néstor Garcia Rodríguez es un joven de 20 años, nacido en Gran Canaria, aunque actualmente vive en la isla de Tenerife, donde estudia Sociología en la Universidad de La Laguna. 
Pregunta: Es usted Presidente de UDECA. ¿Qué aspectos positivos que aporta su organización en la mejora de la vida de los estudiantes destacaría?
Respuesta: Udeca son las siglas de la Unión de Estudiantes de Canarias. Una federación que nace a finales de los 80, motivada por los importantes cambios que se estaban produciendo en el entorno universitario.
En sus más de 20 años de historia, por ejemplo, ha conseguido que Canarias sea la única Comunidad Autónoma donde los estudiantes tienen derecho reconocido a la huelga. Su objetividad, es una organización apartidista, y su perseverancia en el trabajo de defender los derechos del estudiante Canario, le han valido para ser aún hoy, la única federación de estudiantes no universitaria de Canarias.
En el marco de su acción reivindicativa, Udeca representa a los estudiantes de las islas en el Consejo Escolar de Canarias, desde su creación. Este es un órgano de participación de la Comunidad Educativa de Canarias que asesora al Gobierno de la Comunidad en materia educativa. A parte de su acción reivindicativa, Udeca, centra sus esfuerzos en promocionar la participación de los estudiantes en los centros educativos. Esto lo hace, a través de la constitución de asociaciones de estudiantes en los diferentes centros educativos y la organización de actividades formativa en aspectos relacionados con la participación.
P: Normalmente, los sindicatos tienden más a la izquierda, ¿caben estudiantes conservadores en UDECA?
R: Udeca se ha caracterizado siempre por su apartidismo y su independencia ideológica. Esto nos permite trabajar con un único objetivo: la mejora del sistema educativo en Canarias. Y en ese objetivo se incluye a todos los y las estudiantes de Canarias.
P: ¿Cómo se enteró de la subida de tasas universitarias que recomienda el gobierno central para el año que viene?
R: Nos enteramos como el resto, a través de los medios de comunicación y las comparecencias del Ministro de Educación. En ningún momento se ha comunicado de manera oficial desde el Ministerio de Educación a las organizaciones educativas.
P: ¿Cuál es su opinión sobre esta política de recorte en becas y subida de tasas?
R: Cuando se toman medidas (político-económicas) sobre la educación se hace desde el más fiero pragmatismo de lo rentable. No se mide el dolor que causa la pérdida de lo esencial; no se sabe qué es lo esencial. Yo creo que es fundamental que haya un buen sistema de becas y ayudas, si no es así es un atentado contra la juventud. En una situación de crisis económica donde la única herramienta es la formación no podemos jugar con el futuro de la juventud, sobretodo el de los jóvenes más desfavorecidos socioeconómicamente.
P: El Partido Popular aseguraba en campaña electoral que no tocaría ni sanidad, ni educación, ¿creyó usted en sus palabras entonces?
R: ¿Por qué no debería haberlo hecho? Yo creo que en política es muy difícil no equivocarse, independientemente de las intenciones primarias, ya que las cosas cambian de la oposición al gobierno, y viceversa. El problema aquí es el concepto que se tiene sobre Educación como gasto y no como inversión.
P: ¿Cree que el gobierno de Canarias se verá obligado ajustar el presupuesto de educación y sanidad, aunque se muestre en contra de las medidas adoptadas por el gobierno central?
R: Hay unas medidas que son de adaptación libre y otras que son por imperativo legal. El sábado se publicaba el Real Decreto en el que veríamos a qué están obligadas las Comunidades Autónomas y a qué no. En esa línea, el Gobierno de Canarias tendrá que acometer ciertas medidas y otras quedarán a su autonomía. Nosotros siempre hemos pedido a la Consejería de Educación que mantenga su línea de inversión y no adquiera una visión economicista.
P: ¿Preparan desde UDECA algún tipo de respuesta a estas medidas?
R: En principio no, aunque somos conscientes de que existen ciertas movilizaciones en Canarias contra los recortes en Educación, y desde luego los apoyamos.
P: ¿Qué le parece las medidas que dice que adoptará el ministro de Interior para impedir las sentadas pacíficas?
R: Existe una escasez de reflexión profunda ante las manifestaciones de malestar, fracaso, desinterés, desilusión etc., yo creo que en vez de preocuparse porque se sienten pacíficamente deberían preocuparse por el malestar de esos ciudadanos.
P: ¿Cree que es cierto lo que se nos dice en todos sitios sobre “la necesidad de contentar a los mercados” para obtener financiación o lo ve como una excusa para usar las tijeras con más facilidad?
R: Son temas económicos que desconozco, no obstantes no existen excusas para dejar de invertir en Educación, ya que es un atentado contra la Sociedad.
P: Por último, últimamente se ha criticado el papel de los sindicatos (y no sólo los estudiantiles) desde ciertos sectores de la sociedad. Haciendo autocrítica, ¿cree que han perdido el protagonismo que tenían antaño?
R: Se ha perdido el valor de la participación desde la Sociedad, y es una pieza clave para las organizaciones de este tipo. Si los estudiantes no son conscientes de la importancia que tiene que se organicen y participen vamos mal. 

viernes, 20 de abril de 2012

Una Universidad injusta

Ayer nos enterábamos de las últimas ocurrencias del presidente Rajoy para desmantelar el Estado, en todos sus aspectos como intenta desde que llegó al poder con la típica excusa más que infantil de la herencia recibida y la presión de los mercados. Y esta gran idea consiste en subir tanto las tasas universitarias, que casi nadie se pueda permitir ir a la Universidad Pública, que pasará a convertirse en privada.

Digo que es una maravillosa idea para él y para su partido, porque así habrá gente menos formada y, por tanto, gente menos capacitada para hacerle oposición y, en definitiva, "más borregos que sigan al pastor". Por el simple hecho de que unos especuladores miserables estén decidiendo jugar con el dinero de todo un país (y de más de uno), los ciudadanos tenemos que conformarnos con volver siglos atrás, cuando los reyes seguían siendo reyes toda su vida y, los campesinos, se morían siendo campesinos; ellos y sus hijos. Todo fue así hasta que llegaron las épocas de las revoluciones modernas y contemporáneas, cuando la gente salió a la calle masivamente provocando que los anteriores regímenes corruptos cayeran y estableciendo un nuevo orden.

Ya es hora de acabar con esto. ¿A qué pensamos esperar? A que contraten asesinos para matarnos, porque le generamos pérdidas al Estado. Esto no puede ser así. Nos olvidamos que todo el sistema del que nos hemos dotado desde hace mucho tiempo, debe estar al servicio de los ciudadanos. A veces, nos evadimos tanto de lo real (como es el caso de la economía, o en las propias matemáticas), que se nos olvida por completo que esas ciencias fueron creadas para solucionarnos problemas, no para creárnoslos: para eso ya estamos nosotros mismo, sin conocimiento.

En definitiva, no podemos quedarnos quietos, viendo como nos expulsan de las Universidades, porque lo que está proponiendo el PP es un terrible círculo vicioso del que no vamos a poder salir jamás, si seguimos con esta sumisión: no hay trabajo y recortamos becas y subimos las tasas, quitamos profesores y aumentamos la ratio; la consecuencia inevitable es: ciudadanos menos formados, más paro (directo, porque quitamos profesores e indirecto, por la mala formación de las generaciones futuras). Eso, a la vez, llevará a más sumisión a los poderes del Estado y a una caída todavía más pronunciada de la economía; por tanto, más déficit y necesidad de más recortes. Todo, hasta que llegue el momento en que no podamos recortar en nada más y llegue la quiebra, con la población empobrecida y sin formación.

Sinceramente, desde mi punto de vista, se totalmente imprescindible salir de este bucle infernal, pero sólo con revoluciones será posible: aquellos que llegan al poder, estando ahí arriba pierden el contacto con el mundo y no se dan cuenta de nada en absoluto. Propongo, por tanto, manifestaciones multidinarias y sentadas pacíficas ante todas las delegaciones de Educación del Estado y de las Comunidades que apliquen estas medidas y una invasión del palacio de la Moncloa por parte de todos los universitarios madrileños. Sólo así empezarán a sentir que el pueblo se les echa encima; en caso contrario, seguirán dictando medidas tranquilamente desde sus cómodos sillones.

lunes, 16 de abril de 2012

Entre elefantes reales


Llegó el día de la República y nos enteramos de la gran noticia que se había producido: el Rey se había accidentado en un lejano país africanos entre cacerías entre ilegales e inmorales y asuntos supuestamente enmarcados en su agenda privada. El día que escogió pudo ser una gran casualidad, pero constituye, sin duda, una ironía que llenó de pancartas que aludían al incidente todas las manifestaciones a favor de la III República que recorrían masivamente ese sábado las calles españolas.

Nos hemos enterado ahora y por casualidad que el monarca Borbón es aficionado a asesinar elefantes indefensos en países donde la legislaciones es escasa y, no sólo esto, sino que esa actividad sale del bolsillo de todos nosotros: a los estudiantes se nos asfixia económicamente disminuyendo las becas o anulándolas, mientras que a otros señores privilegiados, les pagan sus “excursiones” y safaris con dinero de las maltrechas arcas del Estado.

Decía el señor Rubalcaba esta mañana en la televisión pública (que también quieren privatizar) que no comentaba las actividades privadas del Rey por el simple hecho de ser privadas. Si de hecho lo son, ¿saben ustedes cuál es el problema? Que la financiación de esas actividades también debería de ser privada, pero, no, se me olvidaba, la financiación resulta ser pública… ¡qué lástima!

Justo por ese motivo nos cabe exigir a todos los ciudadanos que se aclare todo este asunto tan turbio que envuelve a la Casa Real, una de las instituciones más corruptas desde su creación que creíamos que había hecho un cambio a partir de la Transición, que ha resultado ser poco más que un mal lavado de cara.

Afortunadamente, ya la abdicación no sólo se pide desde las filas de los de siempre: ya escuchamos también y por fortuna a algunos del PSOE pedirla. Lástima que no sean los de la cúpula, sino las bases rebeldes del partido y los representantes principales de la cúpula de estos pocos rebeldes. 

viernes, 13 de abril de 2012

Con la esperanza de que no pase nada


Durante el próximo fin de semana se van a celebrar en España multitud de concentraciones y manifestaciones contra las nuevas medidas del gobierno en la relación a la anunciada reforma del código penal que endurecerán las condiciones dictatoriales que viene sufriendo el país durante los últimos años.

Ya veremos la mesura de la actuación de la Policía durante estas marchas, pues una actuación que siga la línea represiva de los últimos meses podrían constituir la gota que colmara el vaso de la paciencia de los españoles, que ven como no sólo se recorta todo, sino que además se entierran sus propios derechos individuales conseguidos durante la transición con el esfuerzo de tantas personas.

Los movimientos ciudadanos libres relacionados con el 15-M se deberían reinventar. Hace falta una reacción como la que tuvo lugar recientemente en el Parlamento de Catalunya, en la que se impida la salida de los diputados. Sólo así, con una gran concentración en el Congreso de los Diputados de Madrid sentirían la gran presión de la calle, pues viven de espaldas a la ciudadanía, en la comodidad de sus lujosos vehículos oficiales, sin darse cuenta de lo acontecimientos que realmente acaecen en el mundo que supuestamente les rodea.

En teoría son nuestros representantes, pero no nos representan, se representan a sí mismo y se olvidan de sus votantes hasta que, cuatro años después, vuelven a necesitar los votos del ciudadano de a pie para seguir sustentándose en su estadio de superioridad infinita.

Vista la situación, sólo cabe animar a todos aquellos que saldrán a las calles este fin de semana para defender una democracia que ya no existe, gente que sale sin miedo a los instrumentos represores del Estado y  a las nuevas medidas dictatoriales de un gobierno que no representa a la mayoría, pues recordemos que sólo fue votado por un 30% de los ciudadanos con derecho a voto de este país.

Y, por último, a las personas que me leen fue de estas fronteras les digo que este blog no está censurado todavía y esperemos que nunca lo esté porque sinceramente dudo que ningún gobierno tenga las llaves para controlar un medio tan importante en el desarrollo del pensamiento libre y democrático, como es Internet.

jueves, 12 de abril de 2012

Próxima parada: medidas de represión


Ayer fue un intenso día informativo (o desinformativo, según como lo miremos). A mediodía aparecía en ciertos medios de comunicación ciertas declaraciones del ministro de Interior que inquietaban a la mayoría que las escuchaban. Pero sólo algunos medios recogían la noticia en Internet: concretamente, sólo el diario Público le daba la importancia que tales declaraciones tenían.

El gobierno de Rajoy, en el enésimo intento de transformar su mal entendida mayoría absoluta en las Cortes en una dictadura digna de tiempos oscuros y pasados, decidía volver a la legislación preconstitucional. A partir de ahora, concentrarse libremente en las calles, pasará a denominarse “resistencia a la autoridad”. Y no sólo eso, también intentan coartar la libertad en el medio más imparcial que afortunadamente tenemos en la actualidad: Internet. Quien convoque manifestaciones a través de las redes sociales, que sean del desagrado del gobierno de turno, podrá ir a prisión hasta 2 años por “pertenecía a organización terrorista”.

No se da cuenta el gobierno de España que los únicos que practican terrorismo contra la población que les apoyó en las urnas son ellos. Porque el terrorismo, lo define la RAE como la práctica del terror hacia los ciudadanos y los líderes políticos europeos no paran de atemorizar a la población con las nuevas medidas que proponen. La última ocurrencia del FMI consistió en unas declaraciones realizadas ayer en las que se aseguraba que las personas “vivían demasiado” y que era necesario disminuir la esperanza de vida para conseguir que el sistema de pensiones fuera mínimamente sostenible.

Ya sólo les queda contratar asesinos en lugar de médicos o investigadores, reabrir las cámaras de gas usadas por Hitler y sus seguidores durante la Segunda Guerra Mundial es algo que, a lo mejor, tampoco les parece una idea demasiado descabellada a estos grandes locos que tenemos como líderes políticos mundiales. 

miércoles, 11 de abril de 2012

¿Y si están equivocados?


“Austeridad, austeridad y austeridad. No debemos gastar lo que no tenemos, hay que hacer ajustes que son totalmente necesarios, porque si no, los mercados no nos prestarán dinero, al no tener confianza en nuestro país.”

Estos son los argumentos que ya nos sabemos de memoria, por las veces que los repiten la mayoría de nuestros líderes políticos europeos en los medios de comunicación. En esta Europa de los mercados, parece que sólo vale contentar a los mercados, unos señores que sólo les importa ganar dinero a costa de la especulación, que no tienen escrúpulos y que se ríen de todos nosotros, incluidos de los gobiernos, que han perdido todo su poder en la toma de decisiones, por su incapacidad más que demostrada de controlar a estos “mercados” insaciables.

Es hora de cambiar el sistema, no de renunciar a todos nuestros derechos para hacer que los mercados confíen en nosotros. Ya somos mayores de edad y autónomos, como para tener que depender todavía de unos señores que juegan literalmente con nuestros ahorros por la perversión del propio sistema. Es evidente que, el capitalismo, con las reglas del juego que se rige en la actualidad no funciona.

Si la situación todavía está medianamente controlada es por la manipulación que aún ejercen los medios de comunicación sobre los ciudadanos. Y es que, una sociedad en la que se controla lo que se piensa, no puede ser una sociedad democrática. Y, lo más enfermizo no es sólo eso: lo peor es que muchos de los ciudadanos creen ser libres y tomar decisiones por sí mismos, cuando son unos pocos los que piensan por la mayoría.

No dudemos en protestar, en luchar de nuevo por nuestros derechos y libertades, porque ahora se está jugando un partido importante del que todos debemos ser partícipes: es la lucha entre continuar con un modelo especulativo (tendencia natural del capitalismo, consecuencia de la propia naturaleza avariciosa del ser humano) y un modelo de reparto equitativo, basado en la inversión pública en aquellos factores que realmente lleven a una mejora de las condiciones en las que viven las ciudadanos.

martes, 10 de abril de 2012

Debate sanitario y educativo



Hemos asistido atónitos en los últimos como el ministro de Economía, el señor De Guindos abría de nuevo el debate nunca cerrado por el PP sobre el repago en servicios fundamentales, como la sanidad y la educación. Siempre se ha intentado generar este debate con el claro objetivo de privatizar unos servicios públicos que nunca deberían dejar de serlo, porque en eso se sustenta precisamente la sociedad en la que vivimos.

No nos traen buenos recuerdos a muchos de nosotros los hospitales de gestión privada, abiertos hace años con fondos públicos en algunas Comunidades Autónomas que fomentan valores sexistas, amargan a los profesionales sanitarios con grandes dosis de inestabilidad laboral, que se unen al estrés que ya de por sí genera el trato continuo con pacientes.

En cuanto a la educación, una de las medidas que más parece que nos afectará es la que se refiere a la subida de las tasas universitarias. La típica creencia de la derecha en no brindar las mismas oportunidades a todos los ciudadanos sale de nuevo a la luz. Para aquellas familias con pocos ingresos, a las que se les reducen o incluso eliminan las becas, si se les sube las tasas sobre sus estudios, será el fin, simplemente.

Nos dicen que mediante este ahorro en servicios básicos pretenden sacar al país de la ruina, pero nos mienten y ellos los saben a la perfección. Si la inversión en sanidad, educación e investigación disminuye como ya lo está haciendo, dentro de diez años no tendremos lo que se podría llamar precisamente como un país próspero, sino un Estado cada vez más arruinado, con sus jóvenes formados en el extranjero y con vergüenza del triste lugar donde nacieron. En España en cambio, quedará gente sin formación, sin objetivos en la vida, consecuencia de una juventud sin oportunidades.

Si es ese el modo que tienen de querer a España, sigan fomentando las corridas de toros, una actividad bastante productiva y manden a más médicos, investigadores y docentes al extranjero a buscar una vida digna. Ese es el camino que nos llevará a mitificar más aquella España que parecía empezar a rehacerse de las épocas de los analfabetos.

lunes, 9 de abril de 2012

¿Trabajando a los ochenta?


Es cierto que prometimos hablar antes de estas vacaciones sobre la Semana Santa sobre estas fiestas tan religiosas que se siguen celebrando en España por no otro interés que el económico y el turístico, pues la fe en la Iglesia ya parece haber sido perdida por los ciudadanos de este país hace tiempo, especialmente por parte de las nuevas generaciones.

No obstante, dejemos este debate interesante, sin duda, para otro día. Me apetece mejor hablar sobre una noticia que leí este pasado fin de semana en un conocido periódico portugués que no me dejó nada indiferente.

El debate surgió en España hace tiempo, cuando el anterior gobierno del presidente Zapatero decidió subir la edad de jubilación en dos años, hasta los 67. Ahora, el gobierno portugués lleva la medida más allá aún: no sólo quiere aumentar la edad de retiro hasta los 70 años, sino que además pretende prohibir la jubilación anticipada, que ahora es legal a partir de los 55 años y, por si fuera poco, aquellos que además, quieran trabajar más allá de los 70 serán incentivados con hasta un 15% de salario extra.

A algunos estas medidas les podrían parecer adecuadas en un contexto como el actual y en un país que, como Portugal, no tiene casi capacidad propia de pagar las pensiones a sus jubilados. Sin embargo, esta es una solución a muy corto plazo que incrementa los problemas en un futuro y de una manera muy grave.

En primer lugar, la consecuencia más clara es inmediata: los jóvenes tendrán aún más dificultades para encontrar su primer trabajo, porque todos los puestos estarán ocupados por personas de avanzada edad. El paro aumentará exponencialmente en un plazo no demasiado grande de tiempo.

Pero la segunda consecuencia, más difícil de deducir, se deriva de la productividad: los mayores, más cansados, menos motivados en sus trabajos son claramente menos productivos que cualquier empleado joven e ilusionado, con ganas de darlo todo por su empresa o puesto de trabajo. Si la productividad de un país cae de una manera tan significativa, la economía se hunde cada vez más en el abismo.

Por tanto, esperemos que nuestros vecinos, los políticos portugueses no tomen estas medidas tan perjudiciales a largo plazo para sus ciudadanos y, sobre todo, tengamos confianza en que nuestros “ilustrados” políticos europeos no intenten imitarlas.