jueves, 9 de agosto de 2012

¿Robo?

Hace unos días se producía en dos localidades andaluzas un supuesto robo de alimentos de primera necesidad por parte de un sindicato agrario que opera desde hace años y con gran éxito para sus intereses. Decían tomar esos productos para los más necesitados, dada la actual situación económica extrema que sufren muchas familias en esta región. Toda esta situación generada, con opiniones contrapuestas que he ido leyendo en diversas redes sociales y medios de comunicación me han llevado a hacer varias reflexiones:

1.- Es cierto que muchas familias llegan a pasar hambre, pero el robo descontrolado en supermercados crea una situación de tensión social que no creo que debamos permitir. Imaginen que estas situaciones se generalizan, que más gente - no dudo que muy desesperada- se lanzara al pillaje como forma de conseguir alimentos. Afortunadamente, la inseguridad ciudadana no se encuentra entre los principales problemas de las personas de este país; no intentemos volver a la sociedad del miedo, de la instalación masiva de sistemas de seguridad privada, del terror a entrar en un banco o en un supermercado.

2.- El señor Sánchez Gordillo no me cabe ninguna duda que pretendía con esta acción hacer propaganda, no sólo de él mismo, sino de las protestas que lleva a cabo su sindicato agrario. Hay otras muchas formas de protestar. El robo y la violencia no debe ser siquiera ni el último escalón al que subir cuando la situación se tensa. Confío en que este diputado tenga la inteligencia necesaria como para darse cuenta de ello.

3.- La actitud del ministro del Interior, llamando a la detención de los presuntos autores del robo es lamentable y sólo genera más debate sobre este asunto. Un Estado de derecho se basa en la firme separación de poderes y en este caso no se ha respetado, igual que no se respeta en el caso de la aplicación de la inconstitucional ley de partidos, todavía vigente en España e igual que no se respeta en el caso de la detención de supuestos miembros de la banda ETA. Cuando aprendamos en que Justicia, poder Ejecutivo y Legislativo son cosas distintas e inmiscibles, como son el agua y el aceite, viviremos en democracia. Mientras, esta será una pseudemocracía con tintes dictatoriales, parecida a China o Rusia.

Dicho esto, me encantaría hacerle un entrevista a Diego Valderas para conocer su opinión sobre los hechos. Si acaba leyendo esto (algo que veo complicado), no le quepa ninguna duda que su opinión sería esclarecedora sobre la situación actual de Izquierda Unida en Andalucía.

Y ustedes, ¿qué opinan? 

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